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Testimonio de Andrés Lucero

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14032016

Testimonio de Andrés Lucero

Mensaje por Invitado

Saludos y bendiciones a todos en el foro.

No pretendo extenderme demasiado. Prometo ser lo mas breve posible...

Nací en la Ciudad de México el 22 de agosto de 1965, en la Barrio de La Asunción; delegación Iztacalco.
Mi nombre completo es: Andrés Filibert Lucero González.

Mi niñez como la de muchos paisanos fue difícil y llena de carencias. Un padre alcohólico y una madre con problemas de autoestima, nos traían a mi hermano mayor y a mi de un lado a otro. Siempre siendo testigos oculares de las tremendas golpizas que papá le propinaba a nuestra madre.

El acabóse (y en parte, el despertar de mi mamá) vino cuando mi padre llegó borracho a casa (como siempre). Él siempre que entraba pasaba las manos por encima de los pocos muebles que había en la casa, para comprobar si tenían polvo; si sentía algo en la mano... Golpes seguros para mi madre, pues el argumento de papá era: "¿PUES DÓNDE FUISTE QUE NO HAS HECHO EL QUEHACER?".

Ese día, mi padre venía mas violento que de costumbre y al no contestar mi mamá, él lo único que pensó en ir mas allá de los golpes... Fue a cuarto, abrió un cajón y sacó una de las dos armas que tenía.

De los gritos pasaron a los manotazos. De los manotazos a las amenazas... Contaba mi madre que solo recordaba cuando papá metió la mano en sus bolsillos traseros de pantalón y sacó el revolver que siempre guardaba cargado y sin seguro en el cajón de un mueblecito, que fungía como cómoda en la única recámara que había en casa.

Mi padre tambaleándose, encañonó a mamá, quien solo atinó a tomarme de la cama y usarme como escudo. Solo así dejó de apuntar el arma hacia mi madre.

De no ser por los gritos desesperados de mi hermano (con apenas 3 años), no se como hubiera terminado aquello, por que vino corriendo mi abuela (mamá de mi padre) para ponerse entre el arma y yo... Ya después llegaron los tíos que desarmaron a mi papá.

Al otro día cuando despertó mi padre, ya no nos encontró a mi mamá, mi hermano Enrique, ni a mi... Esa fue una de las decisiones mas dolorosas y valientes que mi madre tomó en toda su vida, y allí comenzó nuestro interminable peregrinar en las casas de los parientes.

Creo que esa es la parte que me gustaría resaltar de mi vida, por que lo demás... Bueno, las escaseces continuaron. Una niñez con los familiares, estando en todos lados y ninguno. Largas ausencias de mi madre por su necesidad de trabajar... En fin...

Solo pude estudiar hasta el segundo semestre de bachillerato, en el Colegio de Ciencias y Humanidades Vallejo. Mi creciente carácter violento y mi pésima manera de hablar, me cerraron muchas puertas. Sumado al insuficiente esfuerzo de mi madre para darnos estudio a los ya 6 hermanos... Si, se unió a otra persona... Si... También alcohólico.

Luego de abandonar los estudios, mi padrastro pretendió enseñarme "su oficio" de carpintero, pero honestamente nunca me llamó la atención.

A los 19 años (y solos otra vez) Ya estaba trabajando en algún taller de costura en el centro de la ciudad.

No había persona adulta que soportara charlar conmigo mas de cinco minutos... De cada diez palabras que decía, 6 eran peladeces (de las peores).

Un buen día (EL MEJOR DE TODOS MIS DÍAS), llegando de mis típicos "Domingos de relajo" (así le decíamos al pandillerismo), mi madre con ese brillo en sus ojos que hacía añísimos que no veía, me dijo: "Hijo, ayer vino una persona a hablarnos de Dios..." Eso fue lo único que percibí de su relato, por que estaba mas enajenado con otras cosas (novias, para ser sincero).

El intento de mamá por decirme lo que pasaba en aquél pequeño y humilde templo (pues vivíamos en Valle de Chalco), me aburría y siempre encontraba un pretexto para cambiar la plática o salir disparado para ver a los amigos.

Un domingo muy temprano, yo tenía una cita con una "amiga". Lo único que debía hacer, es llamarla de un teléfono publico (no había celulares todavía) para que me confirmara. Lo hice y la chica canceló la cita... Me vino tal enojo que colgué de un golpe el único teléfono publico que había al rededor.

Mi madre ya estaba cambiada para "ir al templo" junto con mis hermanos (excepto el mayor, que era peor que yo). ¡Lo que necesitaba! Comenzó a tratar de convencerme para que los acompañara. Aun con el enojo hasta el cielo, le dije no podía por que iba a salir.

De entre todos sus ruegos, solo alcancé a escuchar la frase: "HAY UNAS SEÑORITAS..." Eso retumbó en mis oídos por unos segundos. Estoy seguro que mi semblante cambió mientras mi cerebro asociaba: SEÑORITAS-CITA CANCELADA-VENGANZA... (Que vergüenza).

Resistiéndome todavía, íbamos en camino al humilde templo que se llamaba "Príncipe de Paz". Faltando dos cuadras para llegar, se escuchaban los cánticos acompañados de aplausos. Solamente los "Gloria a Dios" y "Aleluya" interrumpían la escasa melodía de las guitarras.

Al llegar, un humilde hermano con su sencillísima vestimenta (pero muy elegante, para mí) nos dio la bienvenida... Yo quería regresarme a casa, pero el varón me tomó por el brazo y con una sonrisa llena de paz, me dijo: "Bienvenido a la casa de Dios joven... Pase por favor". Nos condujo adentro y nos llevó hasta adelante... Allí solo había algunas bancas improvisadas... Eran tablas sobre tabiques.

Allí olvidé mi cita cancelada... Olvidé buscar a las señoritas que me había descrito mi mamá... Olvidé que solo buscaba a Dios en los problemas... Olvidé que odiaba a mi padre por todo lo que le hizo a mi mamá... Olvidé todo lo que fui, por que había un calor casi insoportable que no me permitió estar de pie por mas de veinte minutos.

No me paré de allí hasta que casi me obliga mi madre. Mis ojos estaban secos de tanto llorar y las piernas me temblaban.

Así comenzó el tremendo trabajo que el Espíritu Santo tuvo que hacer en mi. Mis malas palabras fueron cambiadas por otras, las que ustedes pueden leer. Corté con las muchachas que frecuentaba, pues solo me pasaba engañándolas a unas con las otras. Se acabaron las cada vez mas frecuentes borracheras que me ponía escondidas.

Aquél pequeño templo se convirtió en mi refugio, no quería otra cosa mas que saber de Dios. No hacía otra cosa mas que escuchar al joven pastor y observar a su hermano ejecutar la única guitarra que había para acompañar los cantos.

Había una pregunta en mi corazón que no me dejaba de rondar la cabeza: "Señor, ¿QUE ES ESO QUE TE DICEN LOS HERMANOS Y HERMANAS? Yo no lo entiendo y quiero saberlo". Los hermanos hablaban en lenguas que yo estaba muy distante de comprender.

La respuesta de Dios vino a los 3 meses de estar continuamente preguntándole lo mismo cada vez. Jamás le dije que me bautizara con su Espíritu Santo (porque obviamente, yo no sabía eso, pues no había pasado un año después de haberme convertido).

Fue en un culto de domingo por la tarde, cuando sentí como si Dios me dijera: "¿QUIERES SABER? ¡ENTIÉNDELO AHORA!" Eran alabanzas con expresiones que jamás pude haber imaginado, que no sabía que pudieran articularse... Aquello era el mas perfecto castellano que nunca había escuchado... Eran cantos sublimes, como en un diálogo íntimo entre los hermanos y Dios.

Cuando salí de aquel embeleso, me comprometí con Dios a servirle a pesar de todo y de todos y hasta el día de hoy, a mis 50 años, sigo a los pies del Dios Eterno; poniendo a su disposición aquello que Él redimió inmerecidamente.

Este es el "PRIMER NUEVO ANDRÉS", sirviendo a Dios por primera vez, en aquél lejano 1997
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Mensaje el Lun Mar 14, 2016 6:40 pm por Graciela

Querido hermano [Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo]... Qué relato tan desgarrador y al mismo tiempo tan sublime... No tengo palabras para describir mis sentimientos al leerlo, y constatar una vez más de lo maravilloso que es el Padre que planeó todo para venir en nuestro rescate.
Filipenses 1:6 escribió:estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo;
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Mensaje el Lun Mar 14, 2016 7:20 pm por Invitado

@Graciela escribió:Querido hermano @Andres Lucero... Qué relato tan desgarrador y al mismo tiempo tan sublime... No tengo palabras para describir mis sentimientos al leerlo, y constatar una vez más de lo maravilloso que es el Padre que planeó todo para venir en nuestro rescate.
Filipenses 1:6 escribió:estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo;

Amén hermanita @Graciela.

Nuestro Dios es quien hace las cosas perfectas a partir de corazones imperfectos, pero ávidos y sedientos de su presencia.

A Él sea la gloria por los siglos... Amén.

Orar
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Mensaje el Vie Ene 13, 2017 12:00 pm por Carlos Resendiz

Andrés. Alabo y bendigo a nuestro maravilloso Dios.
Entiendo PER-FEC-TA-MEN-TE lo que acabas de decirnos. Yo lo viví en carne propia.
Has de cuenta que estabas contando parte de mi propia historia. te confieso que hiciste que derramara unas cuantas lágrimas.
Estoy convencido que cuando el Señor quiere hacer una obra maravillosa y perfecta, como lo hizo contigo, con nuestra hermanita Graciela, y conmigo, ÉL hace las cosas tan hermosas que nos cambia, nos transforma, nos restaura y nos renueva totalmente.
te pongo un himno. Perdóname que sea Elvis Presley el que lo canta. A mí éste canto me llega hasta lo más profundo del corazón y viene con su traducción en español.
Escúchalo, analízalo y gózate. se lo dedico también a Graciela. A mí éste himno me mueve hasta caer a los pies de nuestro señor para adorarlo.
alabo alabo alabo


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Mensaje el Vie Ene 13, 2017 3:26 pm por Graciela

Oooh, querido Carlos... Me estremezco cuando escucho este himno... Es tan sublime para mí el escucharla tanto como conocer la historia detrás de su composición ¡es desgarradora!

De hecho hay una película que yo la recomendé aquí → [Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo]
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Mensaje el Vie Ene 13, 2017 8:55 pm por Invitado

@Carlos Resendiz escribió:Andrés. Alabo y bendigo a nuestro maravilloso Dios.
Entiendo PER-FEC-TA-MEN-TE lo que acabas de decirnos. Yo lo viví en carne propia.
Has de cuenta que estabas contando parte de mi propia historia. te confieso que hiciste que derramara unas cuantas lágrimas.
Estoy convencido que cuando el Señor quiere hacer una obra maravillosa y perfecta, como lo hizo contigo, con nuestra hermanita Graciela, y conmigo, ÉL hace las cosas tan hermosas que nos cambia, nos transforma, nos restaura y nos renueva totalmente.
te pongo un himno. Perdóname que sea Elvis Presley el que lo canta. A mí éste canto me llega hasta lo más profundo del corazón y viene con su traducción en español.
Escúchalo, analízalo y gózate. se lo dedico también a Graciela. A mí éste himno me mueve hasta caer a los pies de nuestro señor para adorarlo.
  alabo  alabo  alabo


¡La Gloria es para nuestro Señor y Dios, estimado hermano @Carlos Resendiz!

He escuchado el himno de Sublime Gracia en otras versiones. De verdad que llega al corazón hermano. Gracias por hacerme recordarlo.

Paz.
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Mensaje el Miér Ene 18, 2017 5:19 pm por Carlos Resendiz

'SUBLIME GRACIA'

Sublime gracia del Señor
Que a mí, pecador salvó
Fui ciego mas hoy veo yo
Perdido y El me halló

Su gracia me enseñó a temer
Mis dudas ahuyentó
!Oh cuán precioso fue a mi ser
Cuando El me transformó!

En los peligros o aflicción
Que yo he tenido aquí
Su gracia siempre me libró
Y me guiará feliz

Y cuando en Sión por siglos mil
Brillando este cual sol
Yo cantare por siempre allí
Su amor que me salvó//
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Mensaje el Mar Ene 24, 2017 8:20 pm por MANUEL HUENCHUN

Oooh Gloria a Dios, Por su vida hermano! Me alegro mucho saber como fue su testimonio, Gloria a Dios por que a sido fiel al Señor desde joven... :D
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Mensaje el Vie Ene 27, 2017 4:42 pm por Carlos Resendiz

Los testimonios son poderosísimos para evangelizar a los inconversos, lo digo por experiencia. Sombrero
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Mensaje el Sáb Ene 28, 2017 12:25 pm por Invitado

@MANUEL HUENCHUN escribió:Oooh Gloria a Dios, Por su vida hermano! Me alegro mucho saber como fue su testimonio, Gloria a Dios por que a sido fiel al Señor desde joven... :D  

Amén hermano @MANUEL HUENCHUN. A nuestro Dios es toda la gloria y la honra.

Él tiene sus planes y son perfectos. Nos ha llamado y usado de distintas formas y todos hemos sido instrumentos útiles en sus manos. Todos somos edificados al leer el testimonio de los demás hermanos.

Dios te siga guardando hermano Manolo.

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