Plantando la Eternidad

Entrando por la Puerta Estrecha

Nos hemos mudado al foro El Camino Correcto. ¡Te esperamos allá!

La Esposa Virtuosa (Linda Dillow)

Comparte
avatar
Graciela
Administrador
Administrador

Femenino Mensajes : 974

Currículum
Grado de Estudios: Normal Superior
Años de Experiencia: 28 años
Especialidad(es): Historia

La Esposa Virtuosa (Linda Dillow)

Mensaje por Graciela el Vie Oct 18, 2013 7:50 pm

LA NIÑA QUE SOÑABA CON SER AMA DE CASA PROFESIONAL

Crecí en una familia disfuncional, hija de padres divorciados y ensarzados en una guerra brutal por el incumplimiento de mi padre de pagar la pensión alimenticia, avivada por el odio que se tenían uno al otro.

Son pocas palabras para describir la jungla en la que crecimos mis hermanos y yo. Por lo tanto, no recibimos en absoluto una remota idea de lo que era un matrimonio, una esposa, un proveedor, un hogar.

Aún a pesar de tantos obstáculos, me las ingenié para conseguir hacer hablar a mi madre acerca de su experiencia en los 11 años de matrimonio con mi padre (ellos se divorciaron cuando yo tenía 4 años, así que en realidad yo no guardaba más que escasos recuerdos de esa época; muy agradables, por cierto). Cierto o no, mi madre siempre se presentaba como el ama de casa perfecta: con su casa impecable, la ropa lavada y planchada, cocinaba exquisito, sabía hornear, coser, bordar, tejer, dibujar, jugar con sus hijos, ayudarles en las tareas de la Escuela, apoyaba a su esposo en su trabajo haciéndole gráficas hermosas de producción pesquera para que las presentara en sus reuniones del Banco donde era Gerente, y muchísimas gracias más.

A mí me tocó verla trabajar duro para mantenernos: cocinaba en las noches cuando ya estábamos dormidos (por lo tanto, de niña, nunca aprendí a cocinar), en el día se la pasaba escribiendo en la máquina los apuntes para sus alumnos, haciendo dibujos en los stenciles, o simplemente ausente de casa dando clases en la Escuela.

La limpieza de la casa siempre era una tortura: nos levantaba a gritos los sábados o los domingos por la mañana, por lo general los insultos comenzaban si tardábamos unos minutos en despabilarnos. Todo el proceso del aseo de la casa, de la limpieza del patio, quitar maleza de la calle, pintar rejas o bardas, lavar la ropa, o lo que fuera, siempre estaba salpicado de regaños, gritos e insultos. De manera que aprendimos a huirle al trabajo doméstico, y nos condicionamos a realizarlo sólo cuando ella nos obligaba.

Pero cuando platicaba con ella, me asomaba a otro mundo... Un mundo donde aquella mujer disfrutaba ser ama de casa, se esforzaba por perfeccionarse, y tomaba su papel muy en serio. Yo anhelaba estar casada y probarme a mí misma que podía lograr la misma hazaña. En una época en que la liberación femenina comenzaba, creo que fue todo un milagro que una niña soñara con hacer una carrera realizando trabajo doméstico.


A causa de las malas decisiones que tomé, no sólo no me casé, sino que quedé embarazada a los 19 años, convirtiéndome en una madre soltera, obligada a estudiar una carrera de maestra en cursos de verano, y poniéndome a trabajar en el resto del año. Se esfumaron mis sueños de la niñez.

Después de dos matrimonios fallidos, y una sola oportunidad de intentar cristalizar el sueño de mi niñez (los 8 años que duré casada, siempre tuve que trabajar muchas horas), terminé divorciada a los 33 años, y con cuatro hijos.

De nuevo, como consecuencia de mis malas decisiones, me encontré ante la difícil tarea de criar cuatro hijos sola, con un trabajo demandante no sólo durante mi jornada, sino con trabajo extra en casa (calificar tareas, diseñar exámenes y ejercicios, planificar las clases, etc.). Qué lejos quedó mi sueño de ser un ama de casa eficiente y virtuosa.

Aún así, me las ingenié para inculcar en mi hija el deseo de ser esa ama de casa que hace de su trabajo una profesión digna. No por eso descuidó sus estudios; al contrario, se fue desarrollando como una niña, adolescente, jovencita y mujer siempre ocupada en la excelencia, en dar ese extra, en ser profesional en todo lo que hacía.

Para entonces yo ya había entregado mi vida a Cristo, así que instruí a mi hija en el Camino del Señor, sin saber que la estaba educando para ser una esposa virtuosa; yo sólo le trasmití el sueño que había nacido en mi corazón desde niña, y ella se apropió de él (¡para la gloria del Señor!).

Hoy en día mi hija está felizmente casada con un varón de Dios, y sigue esforzándose en ser la ayuda idónea para su esposo. Mi corazón se regocija en Cristo con sólo verla en plena acción; más me regocijo cuando mi yerno me dice: "Gracias, suegra, por haber criado a esta esposa para mí".

¿Y yo? Aún sigo sola. Después del segundo divorcio le presenté al Señor mi decisión de permanecer soltera para poder criar a mis hijos sin interrupciones ni distractores; no he logrado realizar mi sueño, pero el Señor me permitió la bendición de haber formado a cuatro buenos ciudadanos, productivos, colaboradores, solidarios, y dos de ellos ahora son misioneros al servicio de Jesucristo (mis dos hijos mayores).

Hace años descubrí este precioso libro, y al leerlo me di cuenta que Linda Dillow ha organizado bellamente todas las ideas que el Señor puso en mi mente y en mi corazón en mi tierna infancia, cuando escuchaba embelesada los relatos de mi mamá.

Al ir leyendo página por página, fui gozándome en el Señor, y renació en mí el deseo de lograr aquel sueño: llegar a ser una Esposa Virtuosa. Tal vez todavía el Señor tenga en su corazón darme esa oportunidad.

Mientras espero en Él, nunca dejo pasar la oportunidad de recomendarlo a cuanta jovencita conozco, soltera o recién casada.

Encontré el libro en Amazon, y he aquí la sinopsis:
¿Piensas que te sería imposible llegar a ser como la mujer virtuosa de Proverbios 31? ¿Piensas que es una meta demasiado alta para ti? ¡Nada es imposible para Cristo! Este libro es un gran aporte para la mujer casada, resultando un beneficio para el matrimonio. Escrito a modo de guía para la mujer cristiana actual, Linda Dillow sorprende a cada página con consejos, testimonios y sugerencias para asumir el rol de esposa de acuerdo a principios bíblicos. Un libro que recomiendo ampliamente por la bendición que ha sido leerlo y re-leerlo, siempre encontrando una guía comprensiva a la luz de la Biblia sobre cómo sobrevivir en este mundo moderno siendo una mujer cristiana casada. Si lo que estás buscando es un desafío como mujer cristiana, entonces lee esto y ¡atrévete a ser diferente!
Me uno con entusiasmo a esta recomendación, y una y otra vez te digo: ¡LÉELO!




¿Te ha gustado este contenido? Puedes darle Like, y compartirlo en las Redes Sociales.Para responder temas, requerido registrarse y presentarse.Antes de responder, favor de leer el Reglamento.¿No puedes ver los links? Eso es porque te falta registrarte y presentarte.
¿Ha llegado tu tiempo de rendirte al Creador todopoderoso? No lo dejes para después, es mejor ahora que tarde. [Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo] te decimos la forma de entregarle tu vida y comenzar a vivir la vida abundante que Él ha prometido a los que le aman.

    Fecha y hora actual: Lun Oct 16, 2017 11:08 pm